Un cargador para coche eléctrico —o wallbox— es lo que convierte tu plaza de garaje en el sitio donde vas a repostar el 90 % de las veces. Cargar en casa cuesta entre tres y cinco veces menos que hacerlo en un punto público, y si además tienes placas solares el coste por kilómetro se acerca a cero. Aquí tienes cargadores para vehículo eléctrico e híbrido enchufable, con asesoramiento técnico antes de comprar.

Qué potencia de cargador necesito
La potencia del cargador tiene que encajar con tres cosas: la potencia contratada de tu casa, el cargador de a bordo de tu coche y las horas que tienes para cargar.
3,7 kW monofásico (16 A): recupera unos 20 km por hora de carga. Suficiente para un híbrido enchufable, que rara vez pasa de 15 kWh de batería y se llena en una noche con margen.
7,4 kW monofásico (32 A): el estándar para un eléctrico puro en vivienda. Unos 40 km por hora, con lo que una batería de 60 kWh pasa de vacía a llena en unas ocho horas. Es la opción que recomendamos en la mayoría de instalaciones domésticas.
11 y 22 kW trifásico: solo tiene sentido si tienes suministro trifásico y el coche admite carga trifásica a bordo. Muchos vehículos limitan la carga en alterna a 7,4 u 11 kW, así que instalar 22 kW no siempre se traduce en cargar más rápido.

Cargador para coche eléctrico en casa: lo que hay que mirar
Control dinámico de potencia. Es la función que evita que salte el diferencial. El cargador mide el consumo del resto de la casa y ajusta la corriente que entrega al coche en tiempo real. Si tienes 5,75 kW contratados y no quieres ampliar potencia, esto no es opcional.
Protecciones integradas. Un cargador para uso doméstico debe llevar detección de corriente continua residual, que es lo que exige la normativa para no tener que instalar un diferencial tipo B aparte. Comprueba siempre este punto: es donde más se recorta en los equipos baratos.
Conector tipo 2. Es el estándar europeo. La duda real es cable fijo o toma: el cable fijo es más cómodo en el día a día, la toma te deja usar el cable que trae el coche y queda más limpio.
Conectividad. Programar la carga en las horas valle, o que arranque solo cuando hay excedente solar, es lo que de verdad baja la factura.

Cargar el coche con tus placas solares
Si ya tienes autoconsumo, un cargador con gestión de excedentes carga el coche únicamente con la energía que ibas a verter a la red. En una instalación de 5 kWp eso son del orden de 20-30 kWh a la semana que pasan de venderse a 0,05 €/kWh a moverte el coche gratis.
Para que funcione bien, el cargador tiene que hablar con el inversor y con un medidor de energía en el cuadro general. Trabajamos con la estación de carga Victron EVCS, que se integra de forma nativa con el ecosistema Victron y el Cerbo GX, y con el Fronius Wattpilot, que hace lo propio con los inversores Fronius y su Smart Meter.

Cargador para híbrido enchufable
Un híbrido enchufable tiene entre 8 y 20 kWh de batería y un cargador de a bordo que casi siempre se queda en 3,7 kW. Por eso instalar un wallbox de 22 kW para un PHEV no aporta nada: el coche no va a admitir más. Con 3,7 o 7,4 kW cargas de vacío a lleno en una noche y te sobra tiempo.

Instalación y ayudas
La instalación la debe hacer un instalador autorizado y requiere circuito propio desde el cuadro, protecciones dedicadas y, en comunidad de propietarios, la notificación previa que exige la Ley de Propiedad Horizontal —no hace falta aprobación en junta—. Si vas a tirar cable hasta la plaza, calcula bien la sección: tienes la tabla de sección de cable publicada para hacerlo tú mismo.
Si tienes dudas sobre qué equipo encaja con tu coche, tu potencia contratada y tu instalación solar, nuestro equipo técnico te lo revisa antes de que compres. Material en stock con envío en 24-48 h.