Protecciones contra sobretensiones

Filtrar por: Maxge Toscano

Las cajas de protección para punto de recarga agrupan en un solo envolvente las protecciones que exige una instalación de vehículo eléctrico: protección diferencial, magnetotérmica y frente a sobretensiones, con rearme automático. Evitan montar el conjunto pieza a pieza en el cuadro y garantizan que la instalación cumple lo exigido.

¿Qué protecciones necesita un punto de recarga?

La ITC-BT-52 exige para cada punto de recarga protección diferencial dedicada —no compartida con otros circuitos—, protección contra sobrecargas y cortocircuitos, y protección frente a corrientes continuas de defecto, porque el cargador del vehículo puede inyectar continua que ciega a un diferencial convencional.

A eso se suma la protección contra sobretensiones, especialmente en instalaciones con fotovoltaica o en zonas con tormenta frecuente.

¿Por qué conviene que el rearme sea automático?

Porque la recarga ocurre de noche y sin nadie delante. Un diferencial que salta por una sobretensión transitoria a las tres de la madrugada deja el coche sin cargar hasta la mañana siguiente, y si el punto alimenta también otros circuitos, deja más cosas paradas.

Los modelos rearmables de Toscano comprueban que la falta ha desaparecido y restablecen el servicio; si la falta persiste, no rearman.

¿Qué caja necesito, monofásica o trifásica?

La del suministro de la vivienda o el edificio. En catálogo tenemos AC Box monofásicas de 32 A y 40 A y trifásicas de 40 A, en versión estándar y rearmable, además del seccionador motorizado COMBI-PRO para maniobra de emergencia.

El calibre se elige por la potencia del punto de recarga, no por la contratada: un cargador de 7,4 kW monofásico pide 32 A, y uno de 22 kW trifásico, 32 A por fase.

Consulta también los cargadores para vehículo eléctrico y los magnetotérmicos del cuadro.