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TOSCANO COMBI-MAX
224,90€
Las cajas de protección para punto de recarga agrupan en un solo envolvente las protecciones que exige una instalación de vehículo eléctrico: protección diferencial, magnetotérmica y frente a sobretensiones, con rearme automático. Evitan montar el conjunto pieza a pieza en el cuadro y garantizan que la instalación cumple lo exigido.
¿Qué protecciones necesita un punto de recarga?
La ITC-BT-52 exige para cada punto de recarga protección diferencial dedicada —no compartida con otros circuitos—, protección contra sobrecargas y cortocircuitos, y protección frente a corrientes continuas de defecto, porque el cargador del vehículo puede inyectar continua que ciega a un diferencial convencional.
A eso se suma la protección contra sobretensiones, especialmente en instalaciones con fotovoltaica o en zonas con tormenta frecuente.
¿Por qué conviene que el rearme sea automático?
Porque la recarga ocurre de noche y sin nadie delante. Un diferencial que salta por una sobretensión transitoria a las tres de la madrugada deja el coche sin cargar hasta la mañana siguiente, y si el punto alimenta también otros circuitos, deja más cosas paradas.
Los modelos rearmables de Toscano comprueban que la falta ha desaparecido y restablecen el servicio; si la falta persiste, no rearman.
¿Qué caja necesito, monofásica o trifásica?
La del suministro de la vivienda o el edificio. En catálogo tenemos AC Box monofásicas de 32 A y 40 A y trifásicas de 40 A, en versión estándar y rearmable, además del seccionador motorizado COMBI-PRO para maniobra de emergencia.
El calibre se elige por la potencia del punto de recarga, no por la contratada: un cargador de 7,4 kW monofásico pide 32 A, y uno de 22 kW trifásico, 32 A por fase.
Consulta también los cargadores para vehículo eléctrico y los magnetotérmicos del cuadro.















