El cable es el componente que más se subestima en una instalación fotovoltaica y el que más rendimiento hace perder cuando se elige mal. En corriente continua a baja tensión las corrientes son muy altas y una sección insuficiente se traduce en caída de tensión, calor y energía perdida todos los días.

Qué sección de cable necesito
Depende de tres variables: la corriente que va a circular, la longitud del recorrido —ida y vuelta— y la caída de tensión que estés dispuesto a aceptar, normalmente un 3 % como máximo en tramos de batería.
Un ejemplo que se ve mucho: un inversor de 12V y 2.000 W pide unos 185 A. A 2 metros de la batería necesita 50 mm²; con 25 mm² la caída sería inaceptable y el cable se calentaría.
Tienes publicada la tabla de sección de cable según potencia con los cálculos ya hechos para 12, 24 y 48 V. Es la página más consultada de nuestra web y resuelve el 90 % de los casos sin echar cuentas.

Cable de batería y cable solar no son lo mismo
Cable de batería: flexible, de gran sección, con aislamiento resistente a la temperatura. Es el que va de la batería al inversor, al busbar o al booster, y el que soporta las corrientes más altas de la instalación.
Cable solar: normalmente de 4 o 6 mm², con doble aislamiento y resistencia a rayos ultravioleta porque va a estar años a la intemperie. Un cable normal expuesto al sol se degrada en un par de temporadas.
Para instalaciones Victron tenemos además cables específicos Victron —VE.Direct, VE.Can, VE.Bus y RJ45— que son los de comunicación entre equipos, no de potencia.

Terminales y protecciones
Un cable de 50 mm² con un terminal mal crimpado es un punto caliente garantizado. Usa terminales del tamaño exacto y herramienta adecuada, y protege cada tramo con su fusible lo más cerca posible de la fuente.
Si nos dices qué equipos vas a conectar y las distancias, te calculamos las secciones: asesoramiento técnico gratuito.